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Que se corra la bola!

Por Nahuel Puyaps Lobo (Sudor Marika) //

Foto: Gonzalo Resti

Pasada de posteos y explotación llegué a la primera función de esta obra. Pasada no dejé que nada me pase. Volví, porque es necesario aprender a volver. Hoy "más que nunca". Llegué justo cuando comenzaba la función. Las colas avanzaban sobre nosotrxs, la bienvenida anal desconoce género y buenos modales. Qué se corran las bolas, que aquí mandan las colas!, pareciera ser la clave para entrar. Nadie da órdenes pero la escena ordena, nos paramos, tiramos algún paso, nos rozamos. Comienza una especie de pedagogía disidente performática. Si no leyeron escuchen, pienso. Si leyeron sientan como suena con este ritmo. Las lecturas aparentemente solitarias se vuelven comunitarias y sonoras.


Suenan las consignas que arengamos cada vez que tomamos la calle, reconozco que escucharlas en este formato incomoda. Qué hacen? Se ríen de nuestras banderas? Devuelvan a los gestos... las canto, me mueven, me excitan, aún más que los ortos en suspensores. El teatro como pedagogía de la lucha? De la calle? De la marcha? Del piquete? Las lesbianas copan la escena, manifiestan ideas, conceptos, lecturas, denuncian euforikas, historikas, difonikas, su voz se quiebra al gritar "arriba el feminismo que va a vencer" y en ese quiebre, cual grieta se cola la voz rota de Ella y detrás la de Eva (nacional, popular y feminista). Comunión máxima, todxs gritan abajo el patriarcado. La escena parece contagio de un recital de Sudor Marika. Lucha, música, perfo, cambiarlo todo quizás signifique alterar todos los órdenes, todos los lugares. La electrónica con consignas? Las consignas en la fiesta? Sexo y revolución dos ideas pasadas... de moda. Modular de otro modo esas ideas-fuerzas para volver mejores. Qué tendrá que ver el sexo y la revolución se preguntan los que respiran y repiten el mantra "no vuelven más" (celebrando su opresión como los esclavos de Spinoza), los gays-masculinos-normales-apolíticos-discretos-cero plumas. Mientras asisten al evento que el malgobierno de la ciudad armó en palermo vaciando al sexo de revolución y a la revolución de sexo. Haciendo de la diversidad un arco iris donde la heterosexualidad es simplemente un color más. En simultáneo las pasadas de sexo inventan un teatro anti heterosexual, lo denuncian como sistema político.


#AquíNoHayLugarParaElNadieMenos #ConMisPerversionesNo


Pasadas se pasean, me tocan, me sudan, me ensucian, me mueven, me sacan.


Pasadas se pasan de rosca, insisten, se exceden, se explayan, se expanden -populismo intensivo-. Consumo y derroche de toda la energía. No hay tarifazo que ajuste a esas cuerpas. No hay ajuste. No hay mesura, no hay transparencia. Hay covers de todas las voces que no pudieron callar. Hay cover de marikas, lesbianas, travestis, trans. Hay archivo físico y químico. Hay chivo, mucho chivo. Hay una furia hijastra de las travas, hay un arengue aborto de las tortas, hay un exceso bizarro de las marikas, hay voluntad de poder, hay voluptuosidad de saber.


Hay una experiencia hecha de miles de otras, no hay novedad, esa exigencia se la dejamos al mercado. Hay un complot para desear otros mundos. Hay una obsesión de mezclar-nos para que la soledad neoliberal, el desprecio bolsonarezco y el fascismo evangelista, new age, marketinero no se meta en nuestra piel.


¿Serán estas experiencias, junto a muchas otras, los laboratorios donde se están gestando las armas químicas que necesitamos para destruir al genocidio neoliberal?


Qué se corra la bola!


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